Decidí ser fuerte

Este año tuve la oportunidad de dar cobertura a una jornada reivindicativa y emblemática, el Día Internacional de la Mujer, cuyas consignas: ‘Saquen los rosarios de nuestros ovarios’ , ‘Saquen sus doctrinas de nuestras vaginas’ y 'Nosotras paramos' fueron penetrando mi mente hasta quedar plasmadas en mi conciencia. 

Ahí comprendí que el mostrarse indignada con la violencia o esclavitud del género no significa ser feminista, ya que dicha condición requiere de compromiso hacia uno mismo, hacia los demás y hasta con la propia vida. No en todas las batallas contamos con la bendición y gloria de la diosa Atenea, sin embargo,  cuando las derrotas están compuestas por la determinación, el optimismo y la esperanza se generan algo mucho más bello y valioso que una victoria inmediata, se trata del legado.

"De alguna manera se pudo inhalar un aire de satisfacción en el encuentro, como si el espíritu de aquellas mártires se hubiera materializado en optimismo y empeño a través de esta nueva generación", fue así como cerré mi artículo de prensa publicado en  Ciudad CCS, el pasado 9 de marzo.

Creo que toda mujer ha sido víctima de violencia de género en algún momento de su vida, bien sea en la escuela, en el trabajo o hasta en el propio hogar. En mi caso fueron dos  episodios, uno  se remonta en la adolescencia, durante mi trayecto en el liceo, y el otro en mis primeras pasantías, siendo esta última la más traumática y dañina, la cual me hizo dudar  sobre la continuidad a mi vida. 

"No voy a perder el sueño por el trato que te di", "No deberías seguir estudiando esta carrera, no te veo futuro aquí", dijo en aquel momento quien fue mi supervisor. A partir de esa  experiencia di un primer paso, rebelarme contra su "consejo", corregir las fallas que pude haber presentado en mi desempeño y, sobre todo, seguir adelante.

Hoy en día, mi "yo" adulta decidió ser fuerte, por su "yo" niña,  su "yo" joven y por la llegada de su "yo" anciana. Tengo la firma opinión de que una mujer se vuelve feminista al momento que decide luchar por sí misma, porque una vez que logra superar sus debilidades y fracasos,  tendrá el valor de inspirar y proteger a sus hermanas. 

La fortaleza se trata de elegir un camino que te permita quemar viejas etapas, encontrarte contigo misma  y definir una identidad autóctona, tu joya más valiosa, que debe ser protegida de la corrupción ajena. 


La determinación, la constancia y la sabiduría han de ser tus  guías principales, así llegarás al éxito y a la total independencia, donde vivas para ti misma y logres conseguir la plenitud y felicidad gracias a las decisiones que elegiste, sustanciadas desde luego en tu fortalecimiento individual. 


Jojota Chan


Para leer mi cobertura periodística basada en el día internacional de la mujer, ingresa al siguiente link:

 http://ciudadccs.info/sin-doctrinas-rosarios-triunfara-la-igualdad/










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